jueves, 29 de marzo de 2007

Igualdad de genero

Al tratar de forma transversal la igualdad de géneros, ha salido este cuento.

CAPERUCITO ROJO

Había un niño que se llama Caperucito rojo que tenía un padre y un abuelo. Caperucito rojo siempre llevaba un gorro y un chaleco rojo. Un día, al llevar la comida a su abuelo, cuando iba por el camino tranquilo, le salió una loba muy grande, él se asustó y se quedó en su sitio.

La loba la única cosa que le dijo fue:

-Te voy a comer.

Y él le dijo:

-No me comas por favor, pero… ¿quieres un poco de la comida de mi abuelo?

-Sí quiero- le dijo la loba.

La loba después de comerse la comida se fue y se escondió detrás de un árbol.

Entonces, Caperucito siguió su camino y la loba al ver para donde iba, le adelantó y se fue a la casa de su abuelo.

Al llegar, metió al abuelo en un mueble y se puso la ropa del abuelo sentándose en el sofá.

De pronto, llego Caperucito pegando en la puerta

–Abuelo…, abuelo abre. Te he traído tu comida.

Caperucito al dar la vuelta se levantó la loba y dijo:

-Yo soy la lobaaaaaaaa.

-¡No me comas!, ¡No me comas! dijo Caperucito

En un despiste de la loba, Caperucito llamó a su amigo por el móvil y le dijo:

- Tráete a tus amigos que aquí está la loba.

Al poco, llegan sus amigos y echaron la loba a la calle.

Y Caperucito volvió a su casa con sus amigos tranquilo y siguió jugando.

Colorín colorado este cuento se acabado

Chaimae Abdelmalek

6º B


martes, 6 de marzo de 2007

¿Qué es un sentimiento?

Sé lo que es un sentimiento pero no, cómo es. Cuando estoy tranquilamente, y escucho un estruendo por el cielo, apago rápidamente el televisor y escucho relajadamente y respetuosamente a la tormenta. Yo, me paro a pensar qué querrán decirme. Cuando pasa esto, es porque las nubes están tristes, enfadadas, derraman sus lágrimas sobre nosotros. Parece, como si tuviesen corazón y fragilidad. Ellas extienden su melancolía de forma no oculta.

Al igual que yo tengo sentimientos, las nubes también lo tienen.

Realizado por: Olga Salas Pérez

6ºA

viernes, 2 de marzo de 2007

MI CABALLO

Mi caballo es blanco de raza árabe. Su cabeza es fina. Tiene una crin larga y suave como la seda. Cuando acaricio su piel parece terciopelo y siento un cosquilleo que hace que lo abrace fuerte por su cuello y lo llene de besos, en ese momento siente mucha alegría y da un fuerte relincho porque se da cuenta de lo mucho que yo le quiero.

Todos los días lo lavo, le doy de comer, limpio su cuadra para que se sienta cómodo, le cepillo, él mueve su cola blanca y brillante. Yo me acerco y le susurro cosas bonitas y le digo cuánto le quiero y él parece que me entiende porque se acerca y me roza con su cabeza.

Él me deja que lo monte e imagino que me lleva al prado y corre conmigo libremente.

¡ME ENCANTA MI CABALLO!

Realizado por: Raquel Pérez Pérez

6º A

La Pizarra

Mi pizarra es dura y resistente. Tiene un borde azul y un fondo blanco.

Pero..., cómo es, es lo de menos, lo importante son las cosas que aprendí en ella; mi pizarra es especial, no es como las demás, te puedes meter en ella y ver un mundo de entusiasmo y ganas de aprender, por eso yo sé lo que aprendí.

Le doy mil gracias a mi pizarra y a la gente que con ella me ayudó.

¡Muchas gracias a ayudarme a ser como soy!


Rubén Suárez Almenta

6º A

martes, 27 de febrero de 2007

LA TORMENTA

Todo se mueve fuera. Todo está quieto dentro. El brasero encendido. La gente pensando... ¡Qué tormenta, como llueve! Se mira por la ventana constantemente. ¿Parará? ¿Seguirá? ¿Hasta dónde llegará?

Nubes negras en el cielo. Viento frío y fuerte. Grandes y fuertes goterones. En el horizonte, un oscuro color gris azulado. Relámpagos (zig-zag) rápidos cortan el cielo, cómo si tuvieran mechas de color amarillo-oro. Nadie en la calle. Todos en sus casas.

Paraguas rotos. Pies mojados. Piernas mojadas. Charcos. Ríos de aguas junto a los bordes de las aceras. Tiendas vacías. Yo pienso “Mamá tengo miedo”

A la mañana siguiente todo ha pasado. Ya no hay nada.


Julia Marina Cabello Almenta

6ºB

MI MOCHILA

Voy a explicar cómo es mi compañera de todos los días que hay colegio, mi mochila.

Es de las que se llevan al hombro de un color magenta burdeos, con un tono grisáceo en la parte delantera y con media esfera naranja en la misma parte como si fuera el Sol ocultándose en el horizonte. No voy a nombrar todas las cremalleras que tiene porque son muchísimas pero si voy a nombrar a una sola, una cremallera que está dentro de la mochila, o mejor dicho en su corazón. Ahí guardo las cosas más pequeñas para que no se pierdan y para que estén protegidas de cualquier peligro.

Esta es una mochila única, simplemente porque es mía.

Susana Kobies
6ºB